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Castilla rural (IV) Tierra de pinares

Desde la meseta, uno se imagina una sucesión de tierras de labor, torozos, cerratos, vallejos, riachuelos bordeados de fresnedas y alisedas, inhóspitas choperas aquí y allá, encinares achaparrados donde sestea el jabalí, algún robledal indultado por el hacha, sabinares en las roquedas. Pero lo que uno no se imagina es esta tierra en la que los pinos cubren las montañas como el trigo las lomas. Durante siglos, carretas cargadas con enormes troncos llegaban desde estas sierras a los pueblos y ciudades de la meseta. Era el producto misterioso de un mundo ajeno al arado y a los sudores de la era, un mundo de aire frío, nieve en las cumbres y ríos nacederos. La explotación maderera trajo a la montaña prosperidad y trabajo: todavía hoy es una de los principales motores económicos de la zona y los empadronados tienen derecho a la suerte de pinos.


Por estas tierras altas del Duero caminaron algunos de los miembros de la Generación del 98. Machado las recorrió en varias excursiones desde la capital soriana, en cuyo instituto daba clases de Francés; se hizo eco de las leyendas en torno a la Laguna Negra en su poema La tierra de Alvargonzález. Los fuertes pinos del bosque / con sus copas gigantescas, / y sus desnudas raíces / amarradas a las piedras; los de troncos plateados / cuyas frondas azulean, / pinos jóvenes; los viejos, / cubiertos de blanca lepra, / musgos y líquenes canos / que el grueso tronco rodean; / colman el valle y se pierden / rebasando ambas laderas. También Pío Baroja, en su novela El escuadrón del Brigante, conduce a sus personajes a cazar al Urbión y a distraerse por estos paisajes: La garganta de Covaleda es uno de los desfiladeros más hermosos de España. En su fondo corre el Duero por entre peñas cubiertas de musgo, saltando en las cascadas, remansándose en las presas, moviendo las paletas de las serrerías. Quizás Unamuno, montañero pionero, anduvo por aquí, aunque no ha quedado constancia; en el poema A mi hermana la montaña dice: Quiero el bautismo de tus aguas puras / Que fluyen limpias de la virgen nieve / Y  cuando Dios al cabo así me lleve / Séanme graderías tus alturas.


Los azares del destino me han llevado estos días al corazón de esta tierra de pinares, tan alejada de la imagen tópica de la meseta que reflejaron otros miembros del 98: Por la terrible estepa castellana / al destierro, con doce de los suyos / –polvo, sudor y hierro– el Cid cabalga, escribía el otro Machado, Manuel, en su poema Castilla. Neila, Quintanar, Duruelo, Covaleda, Salduero, Vinuesa... Entre los pinos, por el asfalto que cubre los antiguos caminos carreteros, conduzco solo, desahuciado, sorprendido por el verde infinito.

Fotografía tomada por Neila Rodríguez

Galaor de Langelot

3 comentarios

3 commentaires


Invité
24 mai

He heredado una quinta parte de pinar.

Un día lejano de mi infancia, lo

reguilaba mi padre.

No entendía yo la razón,

pues, siendo suyo,

nada podía hacer

con él, salvo trabajarlo.

"Podo las ramas de abajo para que los pinos crezcan altos, los troncos limpios, los paseos sombríos despejados."


Hace casi 18 años tuve una hija que, siendo mía, nada he podido hacer con ella, salvo, ya saben...


Hoy los pinos de aquel pinar, situado al lado del cementerio, pueden ver el nombre de mi padre sobre el mármol.

(Yo, en cambio, miro la foto en mi teléfono atónita:

la ha enviado por wasap el marmolista. Se puede ver la muerte desde varias perspectivas).

Sabía mi padre ya de…


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Invité
24 mai

Bonita y sabía reflexión, y muy bellamente descrita.

Es muy extraña Castilla, muy variada y sorprendente.... La imagen que la gente suele tener de ella es algo triste y simple. Ellos se lo pierden.

Sorprende ver al chiquito Duero, el que juguetea en pañales por los pinares cuando nace, lo inmenso que se ha hecho cuando agoniza en Oporto. Como la Castilla de sierras y pinares, no parece el mismo, pero lo es.


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Invité
24 mai

Muchas gracias, Dani, por este pequeño homenaje a uno de mis paisajes favoritos., tan cercano al paisaje de mi infancia en los veranos. Un gustazo leerte, como siempre

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